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El Plan de Mantenimiento Eléctrico
Desde la reparación hasta la optimización del rendimiento
La mayoría de los planes de mantenimiento se diseñan pensando en lo mecánico, y dejan que lo eléctrico se atienda solo cuando falla. La prueba está en los hechos: si no hay repuestos eléctricos disponibles en bodega ni paradas programadas para revisar el tablero, el mantenimiento eléctrico está funcionando en modo bombero — apagando incendios en lugar de evitarlos.
Las paradas o apagones programados son otro indicador revelador. Estos trabajos casi siempre requieren desconectar el tablero general —o parte de él— por lo que hay que programarlos con anticipación para que no afecten la producción. Si esa programación nunca ocurre, es señal de que el mantenimiento eléctrico no forma parte de ninguna estrategia, solo reacciona.
Qué abarca el mantenimiento eléctrico
El mantenimiento eléctrico involucra a todos los componentes eléctricos de la infraestructura, sin importar si la instalación es sencilla o compleja.
Entre las tareas habituales:
verificar tensión de líneas de entrada, tensión de fases y consumos de la instalación; verificar energía reactiva; revisar tablero principal y secundarios; revisar protecciones termomagnéticas y de fuga a tierra; revisar el sistema de puesta a tierra; revisar tomacorrientes y conexiones; revisar sistema de iluminación; revisar alimentación de maquinaria eléctrica y electromecánica, equipos de aire acondicionado, extractores y ventiladores, termotanques y duchas eléctricas; y controlar corrosión y desgaste de componentes.
Las instalaciones eléctricas deben revisarse periódicamente y mantenerse en buen estado. Cualquier anormalidad encontrada —potencial o real— debe corregirse mediante reparación o reemplazo, conservando las características originales de la instalación.
El disparo o actuación sin causa conocida de protecciones contra cortocircuitos y sobrecargas debe revisarse exhaustivamente antes de restablecer el servicio. Y en cualquier reemplazo de elementos, solo deberían utilizarse componentes normalizados por IRAM o IEC.
Cuando una falla es recurrente, en lugar de sustituir el elemento dañado por uno nuevo de iguales características, conviene analizar y corregir la causa raíz del problema.
Los tres tipos de mantenimiento
Un plan de mantenimiento eléctrico moderno combina distintas estrategias. Algunas buscan evitar que aparezcan las fallas, otras detectarlas antes de que produzcan daños y otras actúan cuando la avería ya ocurrió.
- Correctivo - se ejecuta DESPÚES que ocurre la falla. Leer mas...
- Preventivo - se ejecuta ANTES de que ocurra la falla y daños mayores. Leer mas...
- Predictivo - se monitorean INDICADORES de posibles fallas. Leer mas...
Las tres estrategias no son excluyentes — un plan maduro combina las tres según la criticidad de cada activo.
Pasos para diseñar el plan de mantenimiento eléctrico
Analizar la criticidad de los activos
El primer paso es comprender qué instalación o equipo es prioritario y cuál tiene el historial más complicado. Un activo prescindible es aquel cuya parada o avería tiene incidencia escasa en los resultados — alguna incomodidad, algún gasto menor. Un activo importante afecta el funcionamiento del conjunto, pero sus consecuencias son asumibles.
Un activo crítico afecta significativamente el funcionamiento del conjunto. En general, los activos críticos deberían revisarse anualmente, y los menos críticos cada 24 meses. Leer mas...
Evaluar qué fallas pueden evitarse
No toda avería es evitable, por más buena que sea la estrategia de mantenimiento. Conviene analizar cuáles fallas son aleatorias y cuáles siguen un patrón reconocible — esa distinción determina si vale la pena invertir en prevenirlas o si conviene simplemente esperar a que ocurran.
Involucrar al equipo humano
Dado que la mayor parte del mantenimiento eléctrico requiere apagar equipos o partes del tablero, conviene consultar a todos los involucrados para calcular el tiempo de parada necesario sin sorpresas.
Evaluar capacidades
Para los trabajos de revisación y mantenimiento, hay que saber con qué recursos se cuenta — ¿se ejecuta el plan internamente o es necesario contratar?
Preparar el material
Antes de realizar el trabajo de mantenimiento, conseguir y almacenar las partes a reemplazar, si correspondiera.
Crear la memoria técnica de la instalación
Asegurar toda la información sobre la instalación y equipos —fabricante, manual de servicio, técnico responsable, repuestos, materiales y plan de mantenimiento— en una base de datos. Puede ser tan simple como fichas en papel o planillas de cálculo, o tan sofisticado como un software específico de gestión de mantenimiento.
Capacitar al personal
El mantenimiento eléctrico implica riesgos reales, por lo que es importante establecer normas de seguridad claras. Todo el personal involucrado debe contar con las certificaciones correspondientes.
Considerar la normativa
Tener en cuenta las normas de operación y mantenimiento de instalaciones eléctricas aplicables a cada caso — AEA, IRAM, IEC, entre otras. Leer mas...
- criticidad
- repuestos
- documentación
- historial de fallas
- seguridad
- normativa
- capacitación
- revisión periódica
En resumen
Mejorar, siempre mejorar — sobre todo si es la primera vez que se aplica un plan de mantenimiento eléctrico formal. Revisar el porcentaje de cumplimiento, los resultados, la reducción de averías y los tiempos de parada en comparación con el período anterior, evaluar, y volver a empezar.