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La Puesta a Tierra en la Industria

La base de la que dependen todas las demás protecciones

En una torre de transmisión de radio instalada en la montaña, expuesta a descargas directas de rayo a través de la antena o a descargas indirectas que ingresan por las líneas de alimentación, la puesta a tierra deja de ser un requisito normativo abstracto. Se convierte en la diferencia entre un sistema que sigue funcionando después de la tormenta y uno que queda fuera de servicio — y la clave no está solo en tener una buena tierra, sino en que todas las estructuras de la instalación estén al mismo potencial entre sí.

En entornos industriales, la puesta a tierra rara vez actúa sola. Es la base física sobre la que funcionan la mayoría de los demás sistemas de protección —y sin ella, esos sistemas no cumplen su función, aunque estén instalados correctamente.

Equipotencialidad — lo que la teoría básica no siempre explica

En instalaciones con múltiples estructuras metálicas cercanas entre sí —una torre y su caseta de equipos, distintos tableros de una planta, racks de comunicaciones— no alcanza con que cada elemento tenga su propia puesta a tierra individual. Si la torre y la antena tienen un arreglo de jabalinas propio, y la caseta de transmisión otro arreglo separado, durante una descarga atmosférica puede aparecer una diferencia de potencial entre ambas estructuras —aunque cada una individualmente esté bien aterrada— y esa diferencia de potencial resulta tan peligrosa para los equipos como la ausencia total de tierra.

La solución es interconectar los distintos arreglos de tierra mediante cables de cobre, de forma que toda la instalación quede al mismo potencial eléctrico en todo momento, incluso durante el tránsito de una corriente de falla masiva. Esa interconexión refuerza el despeje de corrientes de falla hacia tierra y elimina el riesgo de que dos puntos cercanos de la instalación queden a tensiones distintas durante el evento. La pregunta que conviene hacerse no es solo "¿está bien aterrado cada elemento?" sino "¿están todos los elementos al mismo potencial entre sí?".

El sostén de los DPS de tablero

Los DPS y limitadores de sobretensión dependen directamente de la tierra para funcionar. Su principio de operación es derivar el pico de tensión hacia el electrodo —un DPS conectado a una puesta a tierra de alta resistencia no tiene a dónde mandar la energía que debería absorber, y el transitorio termina circulando de todas formas por los circuitos que debía proteger. En la cascada de protección Tipo 1 / Tipo 2 / Tipo 3, cada etapa depende de la misma base de tierra para cumplir su función.

El blindaje de comunicaciones y control

En plantas con sistemas de comunicaciones, control industrial o cableado estructurado, el blindaje o malla de apantallamiento tiene como propósito derivar interferencias electromagnéticas o corrientes inducidas hacia tierra. Un blindaje sin una tierra de baja resistencia detrás es, en la práctica, un blindaje decorativo —protege contra interferencias en el papel, pero no en la realidad operativa.

Lo que exige la normativa en entornos exigentes

La norma AEA 90364-771 exige una resistencia de puesta a tierra igual o menor a 40 ohmios para instalaciones estándar. Pero para instalaciones más exigentes —comunicaciones, informática, control de procesos— la exigencia es más estricta: igual o menor a 5 ohmios, de forma permanente durante todo el año.

En una torre de transmisión o en cualquier sistema con electrónica de control crítica, ese estándar más estricto no es opcional —es la única forma de garantizar que la instalación disipe correctamente una falla masiva sin comprometer los equipos sensibles que dependen de la continuidad operativa.

El costo de una tierra deficiente en producción

En un entorno industrial, una tierra deficiente no se manifiesta solo como riesgo de seguridad personal —se manifiesta como fallas intermitentes en equipos de control, interferencias en sistemas de comunicación, disparos erráticos de protecciones, y en el peor de los casos, daño irreversible a electrónica costosa durante un evento de sobretensión que la protección no pudo derivar correctamente. Cada uno de esos eventos tiene un costo medible en tiempo de parada y en reparaciones que, en muchos casos, podría haberse evitado con una verificación periódica de la resistencia de tierra.

En resumen

En la empresa e industria, la puesta a tierra es la base silenciosa de la que dependen el diferencial, los DPS de tablero y cualquier blindaje de comunicaciones o control. Verificarla de forma aislada, sin considerar la equipotencialidad entre estructuras cercanas, deja a la instalación con una protección incompleta —aunque cada componente individual esté técnicamente bien instalado.

📅 Última actualización:

Daniel Vaca.-


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